Largos, coloridos, ornamentados, elegantes... pero sobre todo muy representativos de un lugar y de su cultura: así son los tradicionales vestidos de flamenca, una vestimenta que tiene su curioso origen en las ferias de Sevilla del siglo XIX, donde las mujeres trabajadoras los llevaban por su comodidad y precio asequible.
Así, esta pieza de ropa recorrió un largo camino hasta convertirse en el popular traje flamenco que es hoy en día, y que ha llegado a vestir a mujeres de distintas etnias y profesiones. Te invitamos a ver el vídeo adjunto donde te explicamos cómo fue este extraordinario proceso que terminó haciendo historia. ¡No te lo pierdas!